Deseo Prohibido

¿Porque buscamos instintivamente un buen trabajo, en una buena empresa, con un buen sueldo, un buen jefe, con un buen paquete de prestaciones y si este buen trabajo está a menos de dos horas de la casa, pues mejor?;  Las motivaciones son  bastas  como personas hay en este mundo; desarrollo profesional, adquirir experiencia, hago lo que me gusta, gano bien, para pagar mis hobbies, para aprovechar mi carrera, para ser independiente, para que mis papás se sientan orgullosos, para tener un buen puesto y muchas mas.

Hacerse algunas preguntas: ¿estoy en este empleo  por la razón correcta?, ¿cual es mi grado de frustración diaria en mi posición actual?, ¿solo estoy buscando que den las seis de la tarde?.

Las grandes organizaciones, dentro de su mundo auto regulado y gestionado a través de micro decisiones personales, se vuelven verdaderas expertas en desvirtuar las habilidades innatas de las personas. Veamos a una corporación como un sistema de engranes que requieren trabajar en perfecta sincronía para poder cumplir su cometido, engranes que ajustan a la perfección con otros. Si alguna forma distinta intenta pasar a través de esta compleja maquinaria, no lo va a poder hacer, el sistema lo va a triturar irremediablemente, no sin antes  procesos dolorosos y  desperdicio de energía y talento.

No obstante que algunas corporaciones cuentan con sistemas para distinguir el talento y desarrollo de carrera, la verdadera responsabilidad debe recaer en cada persona, no debiendo dejar en manos de un sistema frío e impersonal un tema tan importante como la vida profesional o personal.

El miedo mas grande al que se enfrentan las personas es a conocerse a si mismas, reprimiendo su verdadero yo en afán de ser aceptadas en grupos humanos; desde lo profesional, personal, espiritual, la familia o con su pareja. Muchas veces las personas  poseen talentos, habilidades o inquietudes que prefieren suprimir del mapa para poder ser aceptados.

Se trata de un deseo secreto, aquel que está prohibido porque evidenciaría el verdadero yo. Entonces, si nos vamos a la razón de fundamento sobre el miedo represor que incluso provoca olvidar  talentos naturales en las personas, se trata de un instinto primario, el mas elemental de todos los instintos, el de supervivencia -paradójico, ¿cierto?-. Sabemos que el ser humano para sobrevivir, de alguna manera y desde siempre, lo hizo a través de grupos, de organizaciones de personas que unidas tenían un fin; ya sea el de la supervivencia o la dominancia. Estar fuera de los grupos significaba para el hombre prehistórico la vida o la muerte o para el moderno significa mantener un ingreso, estatus, sentido de pertenencia, sentirse seguro o no ser un paria del siglo XXI.

Dicho lo anterior, las motivaciones están claras y las personas harán lo que tengan que hacer para mimetizarse con el grupo a costa de lo que sea. No obstante, este instinto de supervivencia claramente relacionado a la evolución temprana del ser humano para defenderse de los elementos y amenazas naturales, hoy día puede ser visto en perspectiva, porque existen las herramientas, la diversidad y los medios para que las personas vuelvan su mirada a sus mas anhelados deseos, a dejar salir su verdadero yo y vivir una vida en consonancia con niveles  elevados de conciencia y bienestar.

¿Cuales son tus habilidades y destrezas?, ¿a que le tienes miedo?

 

Con un fin en mente

Puente sobre Barrancas del CobrePreguntarse, ¿como es que llegué hasta acá?, en que parte del camino fue que tomé decisiones para llevarme hasta este lugar en dónde ahora estoy; se trate de lo personal, de lo profesional, familiar o social. A cuantas personas vemos que súbitamente sus vidas se encuentran en un pantano en el que todo aspecto de su vida se distorsiona, viviendo en completa anomalía.

Hacerse consciente de nuestros valores, misión y objetivos en los diferentes círculos en los que actuamos, sin duda evitará navegar a la deriva. Tener un fin en mente es no dejar que otros o la adversidad o la suerte dicten hacia dónde debemos dirigirnos.

Solo basta imaginar que pasaría si en ningún aspecto de nuestra vida pudiéramos decidir; por ejemplo: como vestirnos, que comer, que tipo de esparcimiento y entretenimiento deseamos, el trabajo o actividad que queremos tener, los servicios que utilizamos, con quien compartir nuestras vidas, que y a donde estudiar, que ideología tener, la religión o la manera en que nos comunicamos con los demás..

Vivimos en una época de globalización desbordante, en dónde  en aras de la optimización de recursos económicos es imprescindible homogeneizar criterios, estandarizar empleos y empleados; en pocas palabras masificar los criterios de vida, alineados a los criterios de consumo y económicos.

Es por ello que mantener valores firmes y una misión personal a prueba de todo, rinde sus frutos en un sistema social como el de hoy día…

Un mundo como lo piensas

Nuestra vida en las grandes ciudades transcurre frenética, concentrada en la eficiencia, en la productividad en cumplir con los horarios, en salir todos los días a buscar la chuleta y al mismo tiempo encontrar realización personal en el camino. Cuando salimos de casa sabemos que todo funciona, que el mundo está trabajando para que todo siga como siempre y como lo conocemos; lo que no vemos; como la luz, damos por hecho que la tenemos, pero  no sabemos como exactamente funciona es un servicio tangible y abstracto a la vez. Así como la luz: el agua, la recolección de basura, los alimentos que tan fácilmente compramos en el autoservicio, el transporte público, los servicios de comunicación, las carreteras y todo lo que nuestra vida moderna y civilizada concibe. ¿te has preguntado como sería tu vida sin todas esas cosas que das por sentado que existen?. ¿Que pasa si un día te quedas sin tu móvil?, ¿que pasa si el camión de basura no llegara en una semana?, ¿que pasa cuando nos quedamos sin agua -aún para lo mas básico-?, ¿sin gasolina?, ¿sin transportes o sin abasto de comida?.

Suena como un mundo post apocalíptico, improbable; un mundo solo imaginado por fanáticos de la nueva era o por alguna secta new age, ahora que están de moda. Probablemente lo sea.

Sin embargo, este fragmento de auto conciencia solo va en el sentido de reflexionar sobre lo que no es dado, sobre lo que está ahí y damos por hecho y no sabemos absolutamente nada mas, no está en el radar, ni nos ocupa en lo mas mínimo; de hecho nos nos importa..

Como saber si todo aquello de lo que estamos haciendo uso y consumiendo, es cero ecológico y lo que está haciendo es acabar poco a poco con las posibilidades de vida de  generaciones futuras o bien, disminuir nuestra propia calidad de vida o la de  nuestros hijos. Como saber si lo que  estamos a punto de consumir o comprar, ha sido elaborado sin un gramo de ética o completamente fuera de la ley.

Sin duda, en este mundo, cada quien tenemos una actividad, una misión y una forma de vida; no estamos hablando de que todos en este instante nos convirtamos en militantes de green peace y nos subamos en un barco a apedrear balleneros; es nuestra forma de vida  y hábitos lo que en última instancia provocan un cambio agregado.

Vamos por el mundo despreocupados y sin responsabilidad, solo consumiendo, sin hacernos responsables por la parte que nos toca como inquilinos de esta misma casa y como responsables de nuestro propio crecimiento y desarrollo personal..

Les dejo solo un pequeño ejemplo de lo que -para variar- en otros países se está haciendo en cuanto a sustentabilidad, auto conciencia y responsabilidad; para lo cual incluso la misma comunidad financió y está dispuesta a colaborar en su génesis. Es un proyecto de cultivo vertical lanzado a través del portal http://www.kickstarter.com, que disfruten..

http://kck.st/uauh2r