Pasos y Pasiones

Soy un fanático de los vinos, pienso que detrás de cada vino se concentra una historia, un momento único que catapulta al final en los sentidos de todo aquel que copa en mano se atreve a probarlo; sucede que a pesar de encantarme el deleite de un buen vino, de la compañía y el mundo que encierra a todo ello; soy incapaz de por mi mismo distinguir los aromas, los sabores y hasta los colores; es decir: si me encontrara solo y quisiera redactar la cata de determinado vino, no lo podría hacer; sucede que mientras alguien no me indique  el aroma o el sabor, no logro identificar por mi mismo. Una vez que me han dicho que huele a madera, vainilla, chocolate o a cualquiera otra cosa, es hasta entonces que la explosión viene a mis sentidos. Es una especie de conexión entre lo verbal y los sentidos, para darme cuenta de lo que siempre estuvo allí y no fui capaz de distinguirlo por cuenta propia.
Veo por doquier personas angustiadas, de cierta manera perdidas, confundidas por los miles de estímulos que hoy día vemos; los mensajes por todas partes de personas exitosas, artistas, personas mediáticas que proclaman haber nacido para hacer esto o aquello; que no conciben otra cosa en la vida mas que hacer lo que están haciendo en ese momento y para siempre; iluminados, predestinados a tener éxito y “trabajar” en lo que aman., ¿que pasa con el resto de los mortales?; ¿estarán haciendo lo que aman?, ¿es lo que siempre quisieron ser y hacer?, ¿viven su mejor vida posible?; ¿habrán soñado algo para si?

¿Que hay para los que no saben con precisión cual es su pasión?, ¿que pasaría en un mundo en el que de alguna manera todos supieran cual debe ser su objetivo en la vida?. ¿Como saber cual es su propósito en este mundo?, si la vida transcurre entre las obligaciones, falta de tiempo y lucha por sobrevivir. De regreso al ejemplo de los vinos, probablemente la misma escena se represente en el contexto de saber cual es nuestra verdadera pasión. Se requiere de un espejo interlocutor que con toda claridad observe y entienda el entarimado de cada personalidad y de cada deseo subyacente . Pero como menciono, es solo un espejo, pues es el interesado es quien debe expresar sus propias vivencias para que estas se reflejen y regresen traducidas en una emoción descubridora de pasiones.

Es como construir un emocionometro, en el cual introducimos los estímulos que se nos vienen a la mente, actividades que hemos hecho tanto en presente como pasado. Hacer una lista extensa de ellas. No solo actividades, si no cualquiera otra cosa que nos halla marcado; como hablar con alguien, una fiesta a la que asistimos, una persona especial que conocimos, o que pasamos una materia o algo que hallamos alcanzado por muy pequeño que nos parezca. 

Todo en la misma cazuela, 

 

 

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El Corazón en los pies

Apenas las seis de la mañana y llevando ya una hora despierto con los ojos en la penumbra, observando el contorno del balón, las largas calcetas, los zapatos deportivos de piel suave y brillante cuidadosamente lustrados la noche anterior, la polo roja y el escudo bordado al pecho, al lado izquierdo, al corazón.

Todo listo desde la noche anterior; el pantalón corto, espinillas, vendas, camiseta, doble calceta, ungüento para los golpes, zapatos tacos; todo perfectamente doblado y acomodado como en conjunción con los astros para salir a la batalla final, a la apuesta por la conquista del mundo y la vida, todo en un sábado por la mañana.

No había poder mas grande en el mundo que fundarse en aquel uniforme y esperar a entrar al campo, aguardar pacientemente a que el entrenador volteara e hiciera el tan ansiado llamado al once ideal. Nada mas, solo eso, pasión pura y cristalina de niños tras un balón, sin pretender nada mas, sin que otra cosa en este mundo fuera más importante que buscar la inmortalidad con un gol de sábado por la mañana.

 

La otra Diosa

La vida pasó volando, aquellos días lejanos en que era diosa núbil de apenas dieciocho años o diva universitaria que devoraba hombres a su antojo. Habían pasado años, casi como sentarse en la playa a contemplar el ocaso; puede ser sublime, interminable y eterno; pero inexorablemente se va, en segundos.
Aquellos dias de juventud pasaron, son casi nada, imperceptibles al recuerdo. Ahora: la rutina, los hijos, el esposo. Hoy es un sueño borroso de una vida que parecía brillar con luz propia.
Las risas, susurros de amantes furtivos, miradas indiscretas que manosean al pudor, comparten el único diálogo del que son capaces en su prisa por verse, cada caricia, cada parte de su cuerpo explorada y sofocada a besos es una palabra dicha en un lenguaje de locos, locos por buscar que hay más allá de sus cuerpos y del final que siempre llega como un premio y un alivio a sus pecados.
Tendida en una cama de hotel barato, pensativa, queriendo buscar escondite a sus pensamientos que recrean la imagen del mundo a las once de la mañana fuera de esas cuatro paredes sórdidas y olor a desinfectante. Un mundo que igual cierra sus ojos hipócritas y despiadados a la posibilidad de que la esposa perfecta, la dama, la señora de camioneta nueva,el ama de casa ejemplar, se escabulla en dirección opuesta a su universo y vaya al encuentro de su amante; al que solo llama cuando quiere suprimir su condición de olímpica por un descenso al la parte obscura de su alma.

 

Ceros, Unos y Otros Mundos

Había una vez un mundo plagado de nada, multitudes de ceros que se multiplicaban infinitamente, hasta que un día los personajes de todos los cuentos, de todas las historias, volvieron..se sublevaron contra todo y contra todos, entonces los niños se dieron cuenta que existían, quedaron perplejos, el mundo por fin tenía sentido.

Fin y Principio

Terminar y comenzar escribiendo, podría ser un acto cursi y pagano; pero que valga para mis adentros y para lo que quiero en lo profundo…esta perfecto…
Estas letras que manan, que surgen emancipadas de la aridez y el descontento del alma…vierten con viveza lo que adentro hay y que tarde o temprano saldrá; en un segundo o en un millón de años..el tiempo es prescindible…

En una tarde, solo bastó un instante sublime para que las letras me atraparan irremediablemente, sin derecho a fianza…