A dónde van todos

Ahora mismo, sentado en una pequeña mesa de madera que se mueve con todo y la enorme taza de café, mas parecida a una cazuela de mole que a una taza; mientras escribo, el café casi se vierte sobre el teclado, pero aguanta vara como los grandes y respeta por lo pronto. Justo aquí en esta esquina en el mero centro de Puebla, me concentro en escribir, solo que ya tengo vértigo, porque a solo un metro de mi, está la calle, si bien separado por un enorme muro de por lo menos un metro de ancho y ventana de vidrio, las personas pasan y pasan sin cesar, como un caudaloso río que corre hasta su destino y toda vez que lo encuentre, buscará volver de una u otra forma.

De reojo, percibo una masa espectral e informe, multicolor y fluctuante, las personas van y vienen; ¿cuanto tienen que hacer?,¿a donde van?, ¿quien los espera?, que intensidad por tener algo que hacer.  De pronto, el mareo hace que pare y voltee a ver a cada uno en particular; pareciera que cada persona, grupos o parejas tuviera una misión crucial que cumplir para que este mundo, este universo pueda seguir su camino por el cosmos; todas las piezas parecieran funcionar como en perfecta sincronía. Pasa un auto, se le cruza una motocicleta, atraviesan la calle las niñas de secundaria, el señor de bigote y su sombrero retro que sostiene en sus manos fojas de  papeles que parecieran contener las cartas del destino. Se detiene el Mustag Rojo, nuevo, llameante como el diablo que espera su turno. Las aves apenas sobrevuelan en sentido contrario al flujo de las personas  y una pareja, juntos, siempre juntos, sosteniendo entre sus manos la esperanza de este mundo que se los lleva..

Null App

El mundo afuera ha dicho que no existo, lo peor del caso es que ya me lo empecé a creer, me sigo borrando, cada día, cuando volteo al espejo, me hacen falta algunos puntos, al principio tal vez pasaba desapercibido, pensé que me estaba aclarando la piel o algo así, pero no, ayer al observarme con detenimiento me encontré en la cara puntos de vacío , diminutos espacios de nada, así por otras partes del cuerpo.
Si, como esas películas en las que un viajero del tiempo ha modificado la continuidad creando paradojas y eliminado eventos o personas que pudieran haber existido o que existiendo, comienzan a desaparecer debido a esta anomalía.
A veces, la vida afuera ha comenzado a ir para atrás; las personas, los autos, los perros, las bicicletas y todo, andan en reversa y muy despacio, como cámara lenta. Es muy extraño, solo el viento mueve las hojas hacía adelante; solo yo parezco verlo, nadie mas y tal vez mi perro que me ve con extrañeza y hasta con tristeza.
Puede ser que no todo esté perdido, conforme pasan los días y los espacios van creciendo, también me siento mas ligero de humor, como si el peso de lo cotidiano que todo mundo lleva se fuera transmutando en ruido silencioso, como el que deja una noche de antro al día siguiente, los tímpanos aún resuenan con la vibración, pero hay calma y paz.
Mi vida ha seguido como siempre, la trato de llevar lo mas normal que puedo, aunque sepa que estoy desapareciendo, a diferencia de otros que cada vez son mas de ellos mismos, aún sea sea por las cantidades insanas de comida que se entran, ocupando mas lugar en el mundo y en sus pobres sillas..
En cambio, desaparecer tiene sus ventajas, por ejemplo: la ropa que ya no me ponía desde hacía 3 tallas ya me comenzó a quedar, aquellas camisetas grises de entrenamiento que tanto me gustaban y que guardé con tanto celo durante años, ahora están perfectas. He dejado de ser acosado por vendedores y charlatanes callejeros, simplemente no notan mi presencia, mismo los muchachos limpia parabrisas, si bien notan mi auto, no han podido formarse una imagen del conductor por lo que el contacto visual para emprender la limpia del vidrio no puede llevarse a cabo y se abstienen de hacerlo; así una lista de cosas prácticas; hasta puedo meterme en las filas sin ser visto; en corto lo que tengo que hacer para poder seguir con lo mío, extinguirme punto por punto…
Me han dejado de importar las pequeñas e inútiles rencillas del día a día, como decirlo, simplemente no parecen ser relevantes ante la inminente desaparición…Continúa